Mi filosofía de Docente
Sin duda mi labor como docente es una de las más gratificantes y desafiantes. Es una
oportunidad para ayudar a mis alumnos a aprender cosas, fomentar su pensamiento
crítico y desarrollar habilidades que les serán útiles a lo largo de su vida.
Para mi, ver a mi alumnado progresar y alcanzar sus metas como morfopsicólogos es
una recompensa inigualable.
La docencia requiere paciencia, dedicación y pasión por enseñar. Para mi es
importante estar dispuesto a invertir tiempo en conocer a mis estudiantes y
comprender sus necesidades individuales. Eso me permite adaptar mis clases para que
sean más efectivas.
Considero que cualquier experiencia educativa tiene mayor impacto y perdura más en
el tiempo cuando es el propio estudiante quien, a través de la experimentación, la
investigación y la exploración, aprende por descubrimiento. Por ello trato, dentro de lo
posible, de facilitar y guiar, para que sea mi alumnado quien llegue a sus propias
conclusiones y soluciones.
La tecnología es otra ayuda en mis clases; utilizo herramientas para crear
presentaciones interactivas, juegos y videos educativos, que me permiten transmitir
los conceptos de forma más creativa y fomentar el papel activo de los estudiantes que
atienden a mis clases.
En resumen, definiría mi labor docente como una combinación de retos y
recompensas. Es un trabajo exigente, pero al mismo tiempo, es extremadamente
gratificante y satisfactorio ver a mis estudiantes crecer y aprender.